Quien realizó la denuncia por la desaparición de Nora Escobar de 43 años fue su hija, Karen Gigena, cuando el pasado 4 de mayo los empleadores de su madre se comunicaron con ella para informarle que hacia desde el 22 de abril que no se presentaba a trabajar. 

Fue la misma joven quien dio a la policía todos los datos sobre la pareja de su madre, Gregorio Brítez de 52 años, a quien ella señalaba como el único que podía saber dónde estaba su mamá ya que era con quien convivía. Además, aportó que este hombre ejercía violencia sobre su progenitora quien tenia una restricción de acercamiento.

Tras las denuncias de Karen, el sábado 7 de mayo, se realizó un primer allanamiento sobre la casa de Gregorio en calle Liniers al 1700 de Baigorria, pero éste dio negativo. Aunque las declaraciones del hombre generaron más dudas luego de informar que no sabia nada de Nora hacia meses porque ambos habían discutido. Algo que llamó la atención de los agentes fue un contrapiso nuevo que había en el fondo de la vivienda.

Tras notar ese contrapiso se ordenó un segundo allanamiento con asistencia de perros adiestrados en la búsqueda de personas. Sin embargo, los canes no encontraron nada.

Luego de dos allanamientos negativos, el día martes 10 la causa pasó a la fiscal de Homicidios Dolosos, Marisol Fabbro, quien solicitó un especialista en informática. El experto analizó las redes sociales de Nora y observó la última ubicación de la mujer la cual coincidía con el domicilio allanado anteriormente. Por este motivo, se realizó otro operativo donde ya el morador no se encontraba. Nuevamente con la asistencia de Bomberos y perros adiestrados ingresaron y procedieron a perforar el contrapiso de hormigón que había resultado sospechoso para que los perros puedan olfatear bien. Allí estaba el cuerpo de Nora.

Tras 24 horas de mantenerse prófugo de la Justicia, Gregorio Britez fue arrestado en la noche de este miércoles 11 de mayo en Misiones cuando intentaba pasar a Paraguay. Se espera que llegue a Rosario para que sea sometido a audiencia imputativa.

Otro de los detenidos fue un amigo de Gregorio, Antonio L., de 58 años. El hombre llegó al domicilio mientras estaba siendo allanado el día martes. Admitió que conocía a la pareja y que era amigo de Gregorio, quien se había quedado unos días en su casa tras una orden de restricción. Aseguró que a Nora no la veía hacia meses, aunque después de encontrar el cuerpo de la mujer cambió su versión y se ordenó su detención. Además, la Justicia pidió el secuestro de su auto ya que dio positivo la prueba de Luminol en el rodado.

Esta Prueba de Luminol es una técnica bioquímica forense utilizada en la investigación para detectar trazas de sangre en una escena del crimen.