La polémica decisión de Claudio Tapia, presidente de AFA, de darle el título Campeón de Liga a Rosario Central por ser el mejor equipo de la tabla anual sin que haya sido avisado antes, fue un detonante para todo lo que vino después. El pasillo de espaldas de Estudiantes al Canalla y el apoyo del presidente Milei, fueron puntos desencadenantes.

Pero todo eso fueron cosas mínimas al lado de lo que hay verdaderamente detrás: Sigue y se recrudeció la pelea política entre “Chiqui” Tapia (hombre cercano al kirchnerismo) y Javier Milei. El primer round se dio el año pasado, con la convicción del Gobierno Nacional de querer incorporar las Sociedades Anónimas Deportivas al país y sobre todo al fútbol.

¿Que hizo Tapia?, metió una votación televisada con todos los dirigentes que votaron en contra de las SAD. La verdadera pelea es esa, Milei sostiene que el fútbol debe contar con empresas privadas ante clubes fundidos.

Tapia cree que las firmas privadas dejarán tierra arrasada si no les va bien a los clubes. La cuestión es que en el medio quedaron atrapados por un lado Central y por otro Estudiantes, castigado injustamente por la AFA.

La SAD tuvieron rendimientos irregulares en ciertas partes del mundo: Les fue muy bien con los equipos grandes y populares de Europa pero no así con equipos chicos o medianos del viejo continente. En Sudamérica lo mismo, muy bien con clubes brasileros pero no tanto con los uruguayos.