Las crecidas del río Paraná dejaron su impacto en el arroyo San Lorenzo, donde la acumulación de basura arrastrada por la corriente generó dificultades para la navegación. Así lo contó a Medios RED Claudio Díaz, patrón motorista, quien explicó que la gran cantidad de residuos llegó a representar un peligro para las embarcaciones.

“Uno de los afluentes es el arroyito San Lorenzo y traía mucha agua y mugre. Es peligroso porque se me enredaban las hélices con nylon”, relató Díaz al describir las complicaciones que se presentaron durante los últimos días.

El trabajador también señaló que las 14 compuertas se encuentran abiertas y que el nivel del río Paraná continúa en ascenso, con una suba estimada de entre 5 y 7 centímetros por día. Según los datos aportados, la altura del río se ubica actualmente en torno a los 3,58 metros.

Según explicó, la situación en el arroyo mejoró cuando el agua comenzó a correr nuevamente y los residuos dejaron de acumularse en el sector. Además, indicó que la presencia de barcazas dificultaba la salida desde ese afluente, lo que sumaba otro inconveniente para la circulación.

En cuanto al movimiento de embarcaciones en el río Paraná, Díaz señaló que los barcos continúan saliendo con normalidad, pese a las dificultades puntuales que provocaron las crecidas y la basura arrastrada por la corriente.