En la Policía de Santa Fe ocurre algo que ya no puede leerse como una sucesión de hechos aislados. En menos de siete días, dos efectivos atentaron contra su propia vida en la ciudad de Rosario, y el tema volvió a instalar con fuerza una discusión incómoda hacia adentro de la fuerza y hacia el gobierno provincial: la salud mental de quienes tienen la tarea de cuidar a la sociedad.
El sábado 31 de enero, el suboficial Oscar “Chimi” Valdez se disparó frente a la Jefatura de Policía de Rosario. Murió el miércoles siguiente. Su caso generó una reacción inusual: familiares y policías se manifestaron no solo por reclamos salariales, sino por condiciones de trabajo y, sobre todo, por la falta de contención psicológica real dentro de la institución.
El sábado 7 de febrero, otro episodio encendió la alarma. Una efectiva policial, identificada como Natalia, atentó contra su vida en Rosario en Av. Pte. Perón y calle Barra. No se trató de un hecho repentino: existían antecedentes, intervenciones previas y señales de riesgo. La mujer debió ser trasladada al HECA para su atención. Dos episodios en pocos días, en la misma ciudad y dentro de la misma fuerza.
Los números que comenzaron a circular explican por qué el tema dejó de ser un murmullo interno. Según datos expuestos por la diputada provincial Natalia Armas Belavi, en 2023 se registraron 8 suicidios de policías santafesinos. En 2024 fueron 5 casos. Y en 2025, sólo en un mes, ya se habían registrado 4 suicidios y más de 25 protocolos de prevención activados. Según La Nación en 2025 hubo 17 suicidios de personal de seguridad en el país.
A esto se suma un dato oficial del Ministerio de Seguridad: alrededor de 560 efectivos policiales se encuentran bajo seguimiento psicológico en la provincia. Una cifra que funciona como síntoma de un problema estructural.
El gobierno provincial anunció asistencia psicológica sin costo y cobertura de medicamentos para el personal policial ¿Alcanzan estas medidas frente a un cuadro que parece agravarse? ¿Cuándo se pondrán en marcha?
Cuando un policía atenta contra su vida, el hecho trasciende lo individual. Y cuando ocurre dos veces en una semana, se convierte en una señal que interpela a toda la sociedad.
Región
El drama de los suicidios en la policía
Otro oficial atentó contra su vida en la ciudad de Rosario este fin de semana.
Editorial FEB. 09 2026