El Gobierno nacional promulgó este lunes el nuevo Régimen Penal Juvenil, que fija la edad de imputabilidad a partir de los 14 años. La medida fue oficializada mediante el Decreto 138/2026 publicado en el Boletín Oficial, tras la aprobación del proyecto en el Congreso de la Nación.
La normativa introduce un esquema de penas graduadas que contempla tanto la edad del adolescente como las características del delito cometido. El objetivo del nuevo sistema es aplicar sanciones diferenciadas y priorizar la resocialización, dejando la prisión como último recurso en los casos más graves.
El proyecto fue aprobado por el Senado el 27 de febrero con 44 votos a favor y 27 en contra, lo que permitió convertir en ley una de las reformas impulsadas por el Poder Ejecutivo durante el período de sesiones extraordinarias. La iniciativa había generado un intenso debate parlamentario.
Durante la discusión legislativa, el oficialismo propuso inicialmente bajar la edad de imputabilidad a 13 años, pero tras negociaciones con otros bloques se acordó fijarla en 14 para lograr los votos necesarios y garantizar la sanción definitiva de la norma.
Con este cambio, Argentina se alinea con varios países que establecen la responsabilidad penal desde los 14 años, como Bolivia, Chile, Colombia, Paraguay, Perú, Venezuela y España, mientras que en otros países la edad mínima es aún menor, llegando a los 12 o incluso 10 años en algunos sistemas judiciales.