A un mes del trágico episodio ocurrido en la Escuela “Mariano Moreno” de San Cristóbal, donde un alumno de 15 años abrió fuego antes del izamiento de la bandera y asesinó a Ian Cabrera, de 13, la comunidad educativa continúa marcada por el impacto del hecho.

El joven autor del ataque —identificado como Gino C.— podría retomar sus estudios de manera virtual entre junio y julio. El adolescente fue declarado inimputable en el marco de la legislación actual, ya que la ley que reduce la edad de imputabilidad a 14 años aún no entró en vigencia y comenzaría a regir recién en septiembre.

Mientras tanto, el menor permanece con restricciones a su libertad ambulatoria en una institución especializada de la ciudad de Santa Fe. Su situación judicial sigue bajo análisis, en paralelo a las medidas de contención dispuestas tras el ataque.

Las consecuencias del hecho siguen presentes en toda la comunidad educativa. Afectan no solo a la familia de Ian Cabrera —hijo único que había iniciado recientemente la secundaria—, sino también a las de los otros estudiantes heridos, así como a docentes y no docentes que debieron enfrentar una situación extrema dentro del ámbito escolar.

En la Escuela Normal N° 40, la normalización de las actividades avanza de manera gradual. Se realizaron jornadas de convivencia y reflexión para abordar lo ocurrido, y se espera que a partir de mayo se pueda retomar el cronograma habitual de clases.

El caso también tuvo repercusiones a nivel provincial. En las semanas posteriores al ataque, se registraron amenazas de tiroteos en cerca de 150 establecimientos educativos de Santa Fe, muchas de ellas a través de mensajes y carteles anónimos colocados dentro de las escuelas, lo que generó alarma y obligó a reforzar medidas preventivas.

En paralelo, la Justicia continúa con la investigación de posibles responsabilidades adicionales. Un adolescente de 16 años permanece detenido como presunto partícipe secundario, imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por dos tentativas de homicidio. Su defensor, Pedro Búsico, solicitó su excarcelación, aunque el joven sigue alojado en la Cárcel de Las Flores a la espera de una resolución judicial.