El pasado 20 de marzo se cumplieron 5 años del día que el ex presidente Alberto Fernández, hoy denunciado por violencia hacia su ex pareja, decidiera el inicio de la cuarentena por el Covid. En un momento dónde todo era incertidumbre, porque sencillamente nunca habíamos vivido antes una situación similar a nivel mundial.
Mientras que al poco tiempo los distintos gobiernos mundiales fueron rumbo a la flexibilización, entendiendo que el encierro por tiempos prolongados era nocivo para la salud del individuo y sumado al desastre económico que eso conllevó.
En Argentina, la dupla Fernández-Kirchner la hizo prácticamente eterna. El ex ministro de economía de esa época, Martín Guzmán aseguró el año pasado que la cuarentena por la pandemia se extendió porque “fue una bandera política que hacía más fuerte al Gobierno” y que las restricciones sanitarias que se adoptaron fueron “más largas de lo que debieron haber sido”. Es decir, tomaron una medida dictatorial sin ningún sustento real, dominando y complicando la vida de los argentinos.
Ni hablar de otros dos temas aberrantes: Las vacunas robadas y que fueron dadas a los amigos del Poder K. Famosos, periodistas, funcionarios y militantes tuvieron los privilegios por sobre nuestros abuelos (varios de los cuáles hoy se "desviven" y "preocupan" por los jubilados).
Y el otro tema, el que se conoció hace poco, tiene que ver con Alberto Fernández directamente: Mientras el pueblo sufría, mientras los ciudadanos velaban a sus fallecidos (como podían) y mientras la economía colapsada; él hacía fiestas con marihuana, "amigas" y mucho alcohol en la Quinta de Olivos.
Ya pasaron cinco años y muchos de los responsables de tan cruentos y nefastos actos, siguen en puestos políticos y hasta quieren ir por más. Para pensar y no olvidar.