La búsqueda de Josué Alexis Urquía, señalado por la violenta agresión a una joven trabajadora de un local de sillones en Echesortu, dio un giro inesperado este miércoles. Mientras las autoridades santafesinas avanzaban con pedidos de colaboración y líneas de investigación, el hombre de 32 años ya estaba tras las rejas en Córdoba desde el 1° de enero, detenido por un robo cometido en esa provincia.

La Fiscalía Regional 2 confirmó que Urquía tenía un pedido de captura vigente por su irrupción el 30 de diciembre en un comercio de Mendoza al 3300, donde golpeó a Luz, la empleada, y le sustrajo pertenencias. En un testimonio televisivo, la joven relató que el agresor no solo buscó robar, sino que mostró claras intenciones de abuso sexual.

El Ministerio Público de la Acusación informó que, luego de una serie de tareas investigativas del fiscal Ramiro González Raggio y de la Policía de Investigaciones —incluidos exhortos y allanamientos en territorio cordobés—, se verificó que el hombre se encontraba alojado bajo la órbita del Servicio Penitenciario local desde Año Nuevo. El hallazgo se produjo tras el flujo de información que llegó a Fiscalía luego de difundirse el pedido de colaboración pública.

Con la situación confirmada, se activaron los trámites para el traslado del detenido hacia Rosario, donde deberá enfrentar una audiencia imputativa en el Centro de Justicia Penal. Para Luz, la noticia significa un alivio parcial tras días de angustia: “Estoy más tranquila, acompañada por mi familia y amigas. Saber que lo ubicaron ayuda, aunque hasta que no esté acá y no se haga justicia, la tranquilidad no es completa”, expresó.

La joven insistió en que el episodio no puede considerarse solo un robo. “Es un degenerado, eso es lo más peligroso. No me pidió nada, no me exigió plata. Recién al final tomó el dinero que estaba a la vista”, recordó. Su pedido ahora es claro: que el proceso avance rápido para poder recuperar seguridad después del ataque.