La Justicia investiga la muerte de Guillermo Bustamante, un hombre de 39 años que falleció en la madrugada del lunes 24 de marzo en una estación de servicio de la ciudad de Córdoba, luego de haber sido arrestado por la Policía provincial en circunstancias aún confusas. El hecho ocurrió en una estación ubicada en calle Octavio Pinto y Mariano Castex, en el barrio Villa Páez.
Según los primeros informes, Bustamante, quien trabajaba como gráfico en una panadería, llegó al lugar a bordo de su Ford EcoSport tras finalizar su jornada laboral. Allí pidió cargar 10 mil pesos de nafta súper, pero cuando el empleado intentó cobrarle, comenzaron los problemas. El playero indicó que el automovilista "no estaba en sí, estaba como ido", y a pesar de tener el dinero en la mano, no abonó el combustible.
Ante esta situación, el trabajador de la estación llamó a la Policía. En paralelo, la esposa de Bustamante, Agustina, lo contactó preocupada porque tardaba en regresar. Al enterarse de lo que ocurría, se dirigió al lugar con el dinero en la mano.
Testigos señalan que, al llegar los agentes, intentaron reducir a Bustamante, pero este se mostró alterado. “Cuando le piden a la señora que corte la llamada, lo quieren reducir, se pone violento, no se deja agarrar y empieza a gritar que le quieren sacar la plata. Llegan más móviles a colaborar. Cuando ven que no lo pueden reducir entre cuatro, piden el DUAR”, relató el playero.
Finalmente, lograron esposarlo y lo subieron al patrullero. Según la versión de Agustina, “lo metieron al patrullero entre cuatro o cinco policías mientras él le gritaba que se sentía mal, que lo dejaran, y yo les decía que me lo iban a matar, pero no hacían caso”.
Pocos minutos después, un policía que estaba con Bustamante en la parte trasera del móvil alertó que el detenido se había quitado las esposas y había tomado el cargador de un arma no letal. Según el testimonio del playero, en ese momento se abrieron las puertas y el hombre se desmayó.
La esposa de la víctima describió la escena final: “Estaba en el móvil y del móvil lo sacaron desplomado, lo quisieron reanimar y no pudieron. Vino el servicio del 107 y me dijeron que mi marido estaba muerto”.
Por el momento, la Fiscalía a cargo del caso ordenó la realización de la autopsia para esclarecer las causas del fallecimiento. No hay detenidos, y las cámaras de seguridad de la estación de servicio y de la zona serán claves para la investigación.