La investigación por el crimen de Omar Rendón, el hombre de 63 años hallado sin vida en un descampado de Roldán, sumó en las últimas horas elementos clave que refuerzan la hipótesis de un homicidio planificado. La Justicia dictó prisión preventiva para los dos acusados, mientras se conocieron mensajes que evidencian la premeditación del ataque.
De acuerdo con la causa, una mujer y un hombre habrían seleccionado a la víctima al considerarla una persona con dinero y, durante varios días, planificaron el hecho. En ese marco, utilizaron un vínculo previo para engañarlo y citarlo a una vivienda en San Lorenzo.
Allí, según la reconstrucción fiscal, Rendón fue emboscado y atacado por la espalda. La autopsia y los indicios recolectados señalan que recibió un golpe en la nuca con un martillo y que también habría sido asfixiado.
Uno de los elementos más contundentes de la investigación son los chats entre los acusados, donde se detalla la evolución del plan. En un primer momento, la intención habría sido robarle, pero luego tomaron la decisión de asesinarlo para evitar ser identificados. “Entonces lo tenemos que matar”, fue una de las frases incorporadas a la causa.
Tras el crimen, los imputados trasladaron el cuerpo hasta un camino rural en Roldán, donde finalmente fue encontrado. Además, se investiga que utilizaron el teléfono celular de la víctima para realizar transferencias y vaciar sus cuentas.
El juez Eugenio Romanini consideró que existen pruebas suficientes para sostener la acusación y dictó la prisión preventiva bajo la figura de homicidio criminis causa, uno de los delitos más graves del Código Penal, que prevé la pena de prisión perpetua.
El caso generó una fuerte conmoción en la región y continúa en etapa investigativa, con el objetivo de esclarecer todos los detalles del hecho y determinar posibles responsabilidades adicionales.