En una revelación exclusiva en Medios RED, se conocieron nuevos detalles de alto impacto en la causa por el femicidio de Sofía Delgado. Estudios de ADN realizados por el Instituto Médico Legal y el antropólogo Juan Nóbile confirmaron la presencia de rastros genéticos de dos de los imputados sobre el cuerpo de la joven asesinada y en distintos elementos secuestrados durante la investigación.
Según pudo saber Medios RED a través del abogado querellante Gabriel Filippini, las pericias detectaron coincidencias de ADN de Alejandro Bevilacqua y Eduardo Mordini tanto en el cuerpo de Sofía como en objetos encontrados en el galpón de Puerto General San Martín señalado por la fiscalía como el lugar donde habría ocurrido el crimen.
Uno de los datos más comprometedores revelados en exclusiva a este medio es la presencia de ADN de Bevilacqua debajo de las uñas de Sofía Delgado, un elemento considerado clave dentro de la reconstrucción del hecho.
Además, las pruebas científicas hallaron rastros genéticos de la víctima en una sábana y en un colchón secuestrados dentro del taller donde residía Mordini. A eso se suma el hallazgo de gasas que habrían sido utilizadas para inmovilizar a la joven, encontradas en el inodoro, el lavamanos y el piso de la cocina del lugar. Sobre esos elementos también se detectaron perfiles genéticos coincidentes con Bevilacqua y Mordini.
Filippini, indico a este medio que estos resultados fortalecen la hipótesis de la fiscalía sobre un accionar conjunto y premeditado.
En cambio, sobre Brian Baumann —el tercer imputado, acusado de haber participado presuntamente en el traslado del cuerpo— no se encontraron rastros de ADN en el cuerpo de Sofía, según surge de las primeras conclusiones periciales incorporadas al expediente.
Sofía Delgado había desaparecido el 31 de octubre de 2024 tras salir de su casa en San Lorenzo y fue hallada sin vida quince días después en un camino rural de Ricardone, envuelta en aislante térmico y bolsas de arpillera.
La teoría fiscal sostiene que la joven fue llevada al galpón de Mordini, donde habría sido asesinada. La investigación también sumó mensajes entre los acusados que, según la querella, evidencian planificación previa y un accionar coordinado.
Mientras las defensas insisten con pedidos de libertad, la querella sostiene que las nuevas pruebas científicas consolidan la acusación por homicidio agravado por violencia de género.