El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, dio una entrevista el fin de semana pasado donde marcó distancia de La Libertad Avanza y enfrió cualquier especulación sobre un acuerdo electoral. “No veo hoy que haya una posibilidad de avanzar en un acuerdo” citó Mario Galoppo, uno de los periodistas que entrevistó al gobernador el pasado 9 de abril.

Más allá del tono moderado, Pullaro dejó entrever diferencias de fondo con el espacio del presidente Javier Milei. Puso el foco en el impacto del modelo económico sobre el entramado productivo, especialmente en una provincia con fuerte peso industrial y agroexportador como Santa Fe. La señal es clara: acompañamiento institucional en algunos temas, pero sin alineamiento político.

En este contexto, el posicionamiento del gobernador también genera tensiones internas dentro de Unidos para Cambiar Santa Fe. Algunos intendentes y dirigentes del espacio vienen planteando la posibilidad de confluir electoralmente con La Libertad Avanza, en busca de mayor competitividad y sintonía con el escenario nacional. Sin embargo, la postura de Pullaro marca un límite y busca ordenar la estrategia del frente.

En paralelo, también se diferenció del kirchnerismo e incluso de Axel Kicillof (con quién tiene buena relación). "El objetivo es que el kirchnerismo no vuelva a gobernar la República Argentina" dijo tajante a la vez que lo posicionó como adversario. Con críticas al rol del Estado, la corrupción, y a las políticas económicas de ese espacio, Pullaro intenta consolidar una identidad propia, distanciandose de Milei y proyectando al kirchnerismo como uno de sus principales competidores.