La tesis de Mati Fernández (en X @matifer) es que la mora efectivamente creció y es alta, pero que el debate público simplificó demasiado el fenómeno y, en particular, atribuyó erróneamente gran parte del problema a las fintech y a Mercado Pago.

Para el autor, el problema es bastante más complejo: hay distintos tipos de deudores, entidades y niveles de riesgo. Además, sostiene que Argentina necesita más crédito, no menos, y que una mala respuesta al aumento de la mora podría terminar restringiendo todavía más un sistema financiero que ya es muy pequeño.

Los principales hallazgos

* Argentina tiene muy poco crédito en comparación con otros países de la región. El crédito hipotecario, prendario y al consumo tiene una penetración baja, por lo que el crecimiento del crédito de los últimos años es, en principio, algo positivo.

* La mora aumentó, pero al mismo tiempo hay alrededor de 15 millones de personas pagando sus créditos normalmente.

* La deuda morosa está muy concentrada: una gran cantidad de personas debe montos relativamente bajos, mientras que un 14,5% de los morosos concentra el 73% del dinero total en mora.

* Los bancos concentran la mayor parte del dinero en mora, mientras que las fintech concentran una mayor cantidad de personas morosas, pero con deudas mucho más pequeñas.

Mercado Pago no sería el principal problema

Uno de los puntos más fuertes del análisis es la defensa de Mercado Pago frente a las críticas recientes.

El autor sostiene que Mercado Pago tiene más de 6,5 millones de personas con deuda registrada, en parte porque su estrategia fue incorporar al sistema financiero a personas que antes no accedían al crédito.

Por eso tiene muchos deudores en mora, pero con montos relativamente bajos: la mediana de la mora sería de unos $116.000.

La interpretación es que Mercado Pago utiliza una estrategia de inclusión financiera relativamente prudente: presta montos pequeños a personas sin historial crediticio para medir su comportamiento.

Por eso, según el autor, confundir cantidad de morosos con gravedad de la mora lleva a una conclusión equivocada. Mercado Pago concentraría aproximadamente el 19% de los morosos, pero sólo alrededor del 3% del dinero total en mora.

El verdadero foco: créditos rápidos y entidades no bancarias

El análisis apunta especialmente contra las empresas de crédito rápido, aquellas que prestan dinero con pocos requisitos y que muchas veces se presentan como fintech.

Este grupo concentra una proporción importante de personas morosas y presenta niveles de incumplimiento muy elevados. Algunas entidades mencionadas tendrían tasas de mora superiores al 50%, e incluso casos cercanos al 65% u 86%.

La crítica central es que estas empresas habrían asumido demasiado riesgo y gestionado mal sus carteras.

El autor plantea que el BCRA debería tener un control más riguroso sobre este tipo de entidades, especialmente cuando la mora supera determinados niveles.

Los bancos también tienen una parte importante del problema

Los bancos privados concentran el 45% del dinero total en mora. Allí predominan deudas de montos más altos, probablemente vinculadas a tarjetas de crédito y préstamos personales de sectores medios.

Sin embargo, el autor cree que este problema puede resolverse principalmente dentro del propio sistema financiero. Los bancos ya estarían:

* Refinanciando deudas.

* Reestructurando créditos.

* Recuperando clientes que habían caído en mora.

* Pasando a pérdida las deudas consideradas incobrables.

Es decir, cuando el Gobierno dice que se trata de un problema que debe resolverse “entre privados”, el autor considera que esa idea tiene sentido especialmente en este segmento.

Tarjetas, casas de electrodomésticos y supermercados

El texto también destaca un sector que, según el autor, recibió menos atención en el debate: las tarjetas no bancarias, las casas de electrodomésticos y los supermercados.

En conjunto representan una proporción muy importante de los morosos.

En particular, señala que algunas casas de electrodomésticos presentan niveles de mora elevados y continúan acumulando intereses sobre las deudas atrasadas, mientras que algunos supermercados parecen estar aplicando una estrategia diferente: congelar la deuda nominal, lo que en un contexto inflacionario implica licuarla en términos reales.

Los jóvenes aparecen como una señal de alarma

Uno de los hallazgos que el autor considera más preocupantes es el crecimiento del endeudamiento entre los 18 y 25 años.

En dos años aumentó significativamente la cantidad de jóvenes con crédito, pero también empeoró fuertemente la mora.

La tasa de jóvenes deudores en mora habría pasado de aproximadamente 25% a más del 40%.

El autor plantea que aquí podría haber varios factores:

* Falta de educación financiera.

* Fácil acceso al crédito digital.

* Problemas laborales.

* Particularidades regionales.

* Posible relación con las apuestas online.

No afirma una causa concreta, pero sostiene que este es probablemente uno de los problemas que merece mayor atención hacia adelante.

Pobreza y desempleo no explican por sí solos la mora

Otro punto interesante es que el análisis intenta desmontar una explicación automática: “hay más mora porque hay más pobreza o desempleo”.

Según los datos analizados, no aparece una correlación directa y clara entre las ciudades más pobres o con mayor desempleo y las de mayor morosidad.

La variable que parece tener una relación más fuerte sería el tipo de entidad a la que la población recurre para endeudarse: cuanto mayor es el peso de los créditos no bancarios, mayor tiende a ser la mora.

El autor también considera probable que la pérdida del poder adquisitivo sea una explicación más relevante que el desempleo o la pobreza considerados aisladamente.

No habría una gran “cadena de endeudamiento”

El análisis también cuestiona la idea de que la mayoría de los morosos estén atrapados en una especie de espiral donde piden dinero a una entidad para pagarle a otra.

Según los datos:

* El 50% de los morosos le debe a una sola entidad.

* El 90% le debe como máximo a tres.

Por lo tanto, el fenómeno del sobreendeudamiento múltiple existe, pero no parecería describir a la mayoría del sistema.

El problema también es que ahora se está dando menos crédito

Un dato importante de la conclusión es que, mientras aumenta la preocupación por la mora, también cayó el ingreso de nuevos deudores al sistema.

La preocupación del autor es que una reacción excesiva termine provocando una contracción del crédito.

Su argumento es: no hay que solucionar la mora destruyendo el mercado de crédito, porque Argentina justamente necesita ampliar el acceso al financiamiento.

¿Qué propone?

- Dejar que bancos y entidades absorban parte del riesgo que asumieron, refinanciando y reestructurando las deudas.

- Controlar más a las entidades de crédito rápido y no bancarias, donde aparecen algunos de los niveles de mora más extremos.

- Reducir los impuestos sobre el crédito, que encarecen fuertemente el financiamiento.

- Investigar urgentemente el aumento de la mora entre los jóvenes, para entender si intervienen factores como educación financiera, empleo o apuestas.