La sede municipal de Fray Luis Beltrán fue escenario de una serie de episodios llamativos que mantienen en alerta a las autoridades locales. En total, se registraron al menos cuatro incursiones en pocos días, lo que motivó la intervención de la policía local y regional.

El primer hecho ocurrió un viernes por la noche, cuando personas desconocidas ingresaron al edificio tras forzar una puerta en una oficina ubicada sobre el juzgado de faltas. A pesar del desorden generado, no se detectaron faltantes, lo que generó las primeras dudas en torno al objetivo del hecho.

Días después, el lunes por la noche, el área de gobierno volvió a ser blanco de un ingreso ilegal. La situación se repitió dos días más tarde en el sector de Cómputos. Al igual que en el primer episodio, no se registraron robos, lo que refuerza la hipótesis de que no se trató de delitos comunes.

Sin embargo, el episodio más grave se produjo este lunes cerca de las 14 horas. Con el edificio cerrado, dos hombres —al menos uno armado— ingresaron por la fuerza. Según fuentes del caso, a punta de pistola exigieron la entrega de una chequera municipal que estaba a la vista, aunque finalmente huyeron sin llevarse ningún objeto de valor.

Un dato clave en la investigación es que los documentos requeridos carecen de validez sin las firmas del intendente y del contador, lo que alimenta la sospecha de que los hechos podrían estar vinculados a maniobras de intimidación más que a un intento de robo.

Hasta el momento no hay detenidos y la causa continúa en investigación. Las autoridades no descartan que se trate de acciones planificadas con el objetivo de generar preocupación y tensión en el ámbito institucional.