Un hombre de 33 años quedó detenido con prisión preventiva por 30 días luego de ser imputado por los delitos de estupro agravado y privación ilegítima de la libertad agravada. La acusación sostiene que habría mantenido sometida y aislada a una adolescente, actualmente de 16 años, durante más de un año.

La audiencia imputativa se realizó este miércoles en los Tribunales Provinciales de San Lorenzo. El fiscal Javier Paz atribuyó al acusado, identificado por sus iniciales E.A., haber iniciado una relación con la adolescente alrededor de abril de 2025, cuando ella tenía 15 años. Según la investigación, posteriormente la joven se trasladó desde Reconquista para convivir con él y, luego de algunos meses, ambos se instalaron en San Lorenzo y finalmente en una vivienda del barrio Copello de Capitán Bermúdez.

De acuerdo con la acusación, durante la convivencia el hombre habría comenzado a restringir progresivamente el contacto de la adolescente con su familia y su entorno. Entre otras situaciones, se le atribuye haber controlado su teléfono celular, quedarse con el dinero correspondiente a sus asignaciones y prohibirle salir sola de la vivienda.

La Fiscalía también sostiene que, cuando el acusado se retiraba del domicilio, dejaba a la joven encerrada con llave y candado, y que ante sus intentos de salir o acercarse a la vereda habría respondido con amenazas, insultos y otras formas de intimidación. Para los investigadores, estas conductas se habrían sostenido durante un período prolongado y en un contexto de sometimiento psicológico y violencia doméstica.

Además, el fiscal planteó que el acusado se habría aprovechado de la inmadurez sexual de la adolescente y de la diferencia de edad y poder existente entre ambos. Como consecuencia de la relación, tuvieron una hija en común.

El juez de primera instancia Romanini dio por formalizada la imputación y ordenó que E.A. permanezca detenido durante 30 días de manera efectiva. Una vez vencido ese plazo, la Fiscalía podrá solicitar una prórroga de la medida cautelar si considera que persisten los riesgos procesales.

La investigación continúa para determinar el alcance de las conductas denunciadas y reunir nuevas pruebas sobre el vínculo y las condiciones en las que habría permanecido la adolescente durante el período señalado por la Fiscalía.