El integrante de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Sebastián Kelman confirmó que la inauguración del tercer carril de la Autopista Rosario–Santa Fe fue reprogramada y se realizará finalmente el próximo 23 de febrero. La obra, largamente esperada, apunta a dar respuesta al creciente volumen de tránsito que circula a diario por uno de los corredores más utilizados de la región.

En ese sentido, el funcionario reconoció que los trabajos generaron complicaciones para quienes transitan habitualmente por la zona, aunque remarcó que el impacto será positivo una vez finalizada. Señaló que las molestias sufridas durante el desarrollo de la obra tendrán como contrapartida una circulación más ordenada, ágil y segura para los usuarios de la autopista.

Kelman subrayó que la ampliación era necesaria frente al sostenido crecimiento del tránsito, especialmente en el cordón industrial. Según explicó, el tercer carril permitirá absorber mejor la demanda vehicular y reducir situaciones de riesgo que se generan en horas pico, cuando confluyen vehículos particulares, transporte público y camiones.

Una vez habilitada, la autopista contará con señalización integral, tanto horizontal como vertical, y con un esquema claro de velocidades máximas según el tipo de vehículo. En ese marco, precisó que los autos y motos podrán circular hasta 130 km/h, los colectivos a 100 km/h y los camiones a 90 km/h, con un uso ordenado de los carriles para favorecer la seguridad vial.

Por último, el funcionario destacó la importancia de respetar las normas de tránsito no solo para evitar sanciones, sino como una forma de cuidado colectivo. Remarcó que en la provincia se registró una baja superior al 16% en víctimas fatales y sostuvo que la mayoría de los siniestros están vinculados a conductas evitables, por lo que insistió en la prevención, el control y la concientización como ejes centrales.