La salud del periodista sanlorencino Alejandro Perea presentó una evolución favorable en las últimas horas. Su hijo informó a través de las redes sociales que el paciente se encuentra estable, consciente y que ya le retiraron el respirador.

“Está estable”, señaló el joven en su publicación. Además, explicó que su padre “está despierto, consciente” y que “muestra claros signos de mejoría”, aunque remarcó que su estado continúa siendo delicado.

Como parte del seguimiento médico, Perea será sometido a una nueva tomografía para evaluar su evolución. “El proceso va a ser muy lento, pero es alentador”, expresó su hijo al compartir la actualización sobre la salud del periodista.

Perea permanece internado en Rosario luego de haber sido trasladado desde el Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo, donde ingresó días atrás con un cuadro de extrema gravedad.

Un cuadro que generó cuestionamientos

El primer cuestionamiento público fue realizado por un amigo del periodista, Carlos Delicia, quien denunció una presunta demora en la atención y sostuvo que inicialmente se había interpretado que Perea atravesaba un ACV, cuando posteriormente, en Rosario, se determinó que padecía un infarto intestinal que había provocado una perforación.

Ante esas acusaciones, el director del Hospital Granaderos a Caballo, Andrés Lanaro, dio su versión y aseguró que no hubo demora en la atención. Según explicó, Perea ingresó alrededor de las 8.40 con desorientación y un importante compromiso psicomotriz, permaneció en el shockroom y fue estabilizado antes de concretar el traslado. También señaló que algunos estudios se vieron dificultados por los movimientos involuntarios del paciente y que la tomografía estaba prevista, aunque finalmente no llegó a realizarse en el hospital.

Posteriormente, la pareja de Perea, Claudia Chávez, cuestionó parte de esa explicación y sostuvo que la familia había recibido información contradictoria durante esas horas. Según su relato, en el Sanatorio Plaza de Rosario los médicos determinaron que se trataba de un infarto intestinal y que debía ser operado de urgencia.

Mientras continúa el intercambio de versiones sobre lo ocurrido durante la atención inicial, la familia y el entorno de Alejandro Perea mantienen el foco puesto en su recuperación.

La última actualización aporta una señal positiva: el periodista ya no necesita asistencia respiratoria, está despierto y consciente y presenta signos de mejoría, aunque su estado continúa siendo delicado y los médicos seguirán evaluando su evolución mediante nuevos estudios.