A casi un mes de la desaparición de Micaela Albornoz, la investigación sumó un nuevo elemento que amplió la búsqueda hacia la ciudad de Córdoba. La mujer fue vista por última vez el 24 de junio cuando salió de su vivienda en barrio Villa Manuelita, en Rosario.

Según la reconstrucción realizada por los investigadores a partir de imágenes de cámaras de seguridad, Micaela llegó hasta la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. A raíz de ese dato, la Fiscalía solicitó a las empresas de transporte que informen si la mujer figura como pasajera en algún servicio con destino a Córdoba.

Además, se detectaron movimientos en su tarjeta de débito y una extracción de dinero realizada en un cajero automático de esa ciudad. Los investigadores intentan establecer si esas operaciones fueron efectuadas por la propia Micaela o por otra persona, por lo que todas las hipótesis permanecen abiertas.

De acuerdo con el relato de su familia, la mujer salió de su casa ubicada en Becquer al 500 bis con la intención de ir a una plaza cercana, pero nunca regresó. Sus allegados señalaron que padece problemas de salud mental y requiere medicación, situación que aumenta la preocupación por su estado de vulnerabilidad.

Durante la búsqueda ya se registraron dos llamados anónimos que indicaban haberla visto en distintos puntos de Rosario. En ambas oportunidades, sus familiares encontraron prendas de vestir que reconocieron como pertenecientes a Micaela, aunque hasta el momento no hubo nuevos indicios sobre su paradero.