El fiscal Aquiles Balbis brindó los detalles de la investigación por el brutal asesinato de Benjamín Scerra, el joven de 19 años hallado sin vida en la zona del Monte Celulosa, en Capitán Bermúdez.
Según revelaron los resultados preliminares de la autopsia, el cuerpo presentaba al menos 20 heridas de arma blanca, de las cuales entre seis y siete fueron letales y se concentraron en la zona vital del cuello.
Además, el funcionario judicial confirmó un dato que complejiza la causa: los forenses detectaron que el cadáver habría sido sometido a algún método de preservación antes de ser abandonado.
“Los hallazgos de la autopsia revelan que el cuerpo debió haber sido sometido a algún tipo de preservación conforme el estado en el que se encuentra. No fue descartado inicialmente, sino que pudo haber sido preservado en un lugar refrigerado”, sostuvo Balbis.
El cuerpo de Benjamín fue encontrado el jueves cerca de las 22 en una zona de difícil acceso próxima a Bajada Espinillo, cubierto parcialmente con una chapa. “La escena donde fue relevado el cuerpo no es la escena primaria, el cuerpo ha sido colocado en el lugar”, indicó, al tiempo que explicó que el cadáver presentaba lesiones de arrastre post mortem, lo que demostraría que fue trasladado.
La investigación ubica el homicidio durante las primeras horas de la mañana del sábado 9 de mayo, luego de una reunión privada en la que habría habido consumo de alcohol y un conflicto interpersonal que terminó en violencia extrema.
“Esto dio lugar a una primera agresión entre dos hermanos que se encontraban en el lugar y posteriormente motivó una agresión de uno de ellos, concretamente el que se encuentra prófugo”, explicó Balbis.
Uno de los involucrados ya fue detenido, aunque no estaría directamente acusado del homicidio. En cambio, el principal sospechoso permanece prófugo y es intensamente buscado por la policía.
Benjamín había desaparecido tras salir de su casa de Granadero Baigorria junto a un amigo durante la madrugada del 8 de mayo. Su padre, Félix Scerra, denunció rápidamente la desaparición y durante varios días familiares y amigos realizaron marchas y pedidos de ayuda en redes sociales.
La causa tomó un giro decisivo luego de que un testigo aportara información sobre una reunión ocurrida en un rancho cercano al Monte Celulosa, dato que derivó en los rastrillajes que finalmente permitieron hallar el cuerpo.
Durante la jornada previa al hallazgo también se registraron incidentes y disturbios en el barrio El Espinillo, donde allegados a la víctima reclamaban justicia. Hubo lanzamiento de piedras, agresiones e incluso un automóvil incendiado.