La investigación por la encomienda con material explosivo enviada al presidente de la DAIA Rosario, Gabriel Dobkin, avanza bajo una fuerte hipótesis de ataque antisemita, en medio de un contexto internacional de alta sensibilidad.

Tras los peritajes realizados este jueves sobre los elementos hallados en el barrio Abasto, los investigadores intentan reconstruir la trazabilidad del paquete y determinar quién realizó el envío. Según trascendió, la caja no tenía un mecanismo de activación automática, aunque sí contenía monedas fuera de circulación colocadas de manera estratégica para actuar como metralla ante una eventual explosión.

Ese hallazgo reforzó la sospecha de que se trató de un intento de atentado o, al menos, de una maniobra intimidatoria dirigida contra el dirigente comunitario.

El material recolectado luego de la detonación controlada fue enviado a laboratorio para confirmar si las sustancias encontradas tenían capacidad explosiva. Durante el operativo, la sección Caninos había realizado una marcación positiva, lo que motivó la intervención de la Brigada de Explosivos.

La causa está a cargo del fiscal Carlos Covani, quien trabaja sobre el recorrido de la encomienda. El episodio ocurrió el miércoles por la tarde en calle Paraguay al 2000, cuando una encomienda dirigida a Dobkin despertó sospechas por sus características. Se trataba de una caja negra que contenía un paquete de cigarrillos reforzado con cinta adhesiva.

La intervención de la perra rastreadora Campari fue determinante para que la Brigada de Explosivos resolviera realizar una detonación controlada cerca de las 20. El procedimiento demandó unas cuatro horas y obligó a cortar el tránsito en la zona de Paraguay e Ituzaingó.

Pese al operativo, las autoridades decidieron no evacuar a los pacientes internados en la clínica para evitar mayores complicaciones.

En este caso, la hipótesis tomó fuerza porque el paquete estaba dirigido al titular de la DAIA Rosario, una de las principales instituciones representativas de la comunidad judía, y porque los elementos encontrados dentro de la caja podrían haber sido utilizados para causar daño en caso de explosión.

El repudio de la DAIA

A través de un comunicado oficial, la DAIA expresó su “más enérgico repudio” al hecho y sostuvo que se trata de un episodio que excede cualquier diferencia política y afecta valores democráticos fundamentales.

La entidad manifestó su solidaridad con Dobkin y con la comunidad judía rosarina, y advirtió sobre la gravedad de naturalizar actos de intimidación contra dirigentes institucionales.

Además, reclamó el pronto esclarecimiento del caso y ratificó su compromiso en la lucha contra el antisemitismo y toda forma de violencia.