La investigación por la muerte de Izan Aguirre, un niño de 6 años, continúa en la localidad santafesina de San Justo. El pequeño fue encontrado sin vida el miércoles 19 de agosto en una vivienda del barrio Reyes y la autopsia preliminar determinó que falleció por una asfixia mecánica provocada.

Uno de los elementos que permitió reconstruir las horas previas al hallazgo fue el mensaje que recibió el abuelo paterno del niño. Cerca de las 3 de la madrugada, un vecino le avisó que había escuchado quejidos provenientes de la vivienda. El hombre recién vio el mensaje alrededor de las 6.40, cuando se despertó para ir a trabajar.

En ese momento, el abuelo no interpretó que se tratara de una situación de extrema gravedad, ya que Izan había tenido fiebre y estaba resfriado. Sin embargo, pasado el mediodía, la familia comenzó a preocuparse porque ni el niño ni su madre respondían los llamados.

El abuelo se dirigió entonces hasta la vivienda. Como nadie respondía a sus llamados y golpes en la puerta, terminó ingresando. Allí encontró al niño sin vida junto a su madre y dio aviso a la Policía.

El relato del abuelo

El testimonio del abuelo se convirtió en uno de los elementos que más llamó la atención dentro del caso. Según contó, cuando encontró a la madre de Izan la notó completamente diferente a como la conocía.

“Ella no era ella”, sostuvo el hombre, quien aseguró que la mujer parecía estar fuera de sí y que no comprendía lo que había sucedido.

El abuelo también relató que la mujer hacía referencias extrañas sobre su hijo y hablaba de que Izan “tenía el diablo adentro”. También mencionó un almohadón al que calificaba como “sagrado”.

En declaraciones posteriores, el hombre sostuvo además que nunca había sido violenta con el niño y que siempre había tenido una relación cercana con él. Por eso, aseguró que todavía intenta comprender qué ocurrió aquella madrugada.

La situación de la madre

Por el hecho permanece detenida la madre de Izan, identificada como R. M., de 22 años. Inicialmente estuvo internada bajo custodia en el Hospital Psiquiátrico Mira y López, donde recibió atención médica y psicológica.

Posteriormente, fue trasladada a la Unidad Penitenciaria N° 4 de mujeres, mientras la Fiscalía continúa reuniendo pruebas y peritajes.

La Justicia también busca establecer cuál era el estado de salud mental de la mujer al momento de la muerte de su hijo. La investigación está a cargo de la fiscal de San Justo, Daniela Montegrosso, junto con la fiscal de la Unidad de Homicidios, Laura Urquiza.