Una docente de Rosario obtuvo un reconocimiento judicial por las graves consecuencias que atravesó luego de recibir una tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19 de AstraZeneca.

Según informó La Capital, la mujer, profesora de Historia y preceptora, comenzó a presentar un cuadro de salud severo que incluyó síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad neurológica en la que el sistema inmunitario ataca parte de los nervios periféricos y puede provocar debilidad muscular y otras complicaciones.

En su caso, el cuadro derivó en una situación de extrema gravedad. La docente permaneció 20 días en coma farmacológico, fue sometida a distintas intervenciones quirúrgicas y posteriormente necesitó realizar un proceso de neurorrehabilitación debido a las lesiones neurológicas que sufrió.

Las secuelas que le quedaron

Las consecuencias afectaron de manera significativa su vida cotidiana. La docente quedó con una incapacidad del 70%, según informes médicos del Ministerio de Educación, situación que derivó en su jubilación del sistema educativo santafesino.

Además, debió adaptar distintos espacios de su vivienda y contar con asistencia para realizar actividades cotidianas y cuidar a su hija menor de edad.

La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario consideró acreditado el nexo causal entre la aplicación de la tercera dosis y las lesiones denunciadas, de acuerdo con la evidencia incorporada al expediente.

Un fallo sobre un caso particular

El próximo paso en el caso será la intervención de una comisión médica que deberá determinar el grado de incapacidad, instancia necesaria para avanzar con el reclamo correspondiente.